Rab. Ariel Kleiner
Viernes, 06 de Enero de 2012 17:05
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Muchas veces solemos repetirnos. Repetimos conceptos, caminos, productos, comidas, etc. Este Shabat estamos leyendo la última porción del primer libro de la Tora. Estamos en el final del Génesis.
Breishit es un libro que nos habla de promesas de tierras y de bendiciones de descendencia. Nuestros patriarcas reciben las promesas y bendiciones. Cuando Dios bendice a Abraham, Itzjak y Iakov habla de la descendencia que va a ser numerosa como el polvo de la tierra y como las estrellas del firmamento. Dos lugares: tierra y cielo que se unen en la imagen de la bendición.
Ahora, en esta Parasha llega el momento de la bendición de Yakov a sus nietos Efraim y Menashe. Él tiene que elegir entre repetir la fórmula de la bendición (como el polvo de la tierra o las estrellas del firmamento) o innovar con otra imagen. ¿Qué es lo que hace? Dice lo siguiente: “Veigdu LaRov VeKerev HaAretz” – van a reproducirse como los peces, a lo largo de la Tierra.
El elemento Tierra, como polvo de la tierra de la bendición divina está presente. Iakov elige utilizar una imagen cercana, la tierra y no el cielo – lugar que le es lejano y desconoce. Pero lo que me gustaría resaltar es la imagen de los peces. “Veigdu LaRov” – van a reproducirse como los peces… en la imagen terrenal y celestial (el polvo de la tierra y las estrellas del firmamento) está presente la idea de número, pero no la idea reproductiva para llegar al número. Yakov, que es terrenal y concreto la incorpora. Yakov incorpora esta idea uniendo el final del libro del Génesis con el principio.
¿Por qué los peces? Si vamos al quinto día de la creación del mundo leemos: “Y dijo Dios: que proliferen en las aguas seres vivientes y que vuelen aves por encima de la tierra, en el espacio de los cielos…” En el quinto día de la creación son llamados a la existencia los seres vivientes de las aguas y de los cielos los cuales son bendecidos para que se reproduzcan, solamente en el sexto día van a ser llamados a la existencia todos lo que vivimos sobre la tierra. |
Así juntamos los seres vivientes de las aguas, de los cielos y de la tierra. Lo que hace Yakov es sumar las aguas a las metáforas divinas de cielo y tierra. Lo introduce porque son los que se reproducen (a diferencia de la imagen del polvo de la tierra y las estrellas en el firmamento) Lo introduce porque los peces son los primeros en ser llamados a la existencia y los primeros en recibir la bendición sobre la reproducción.
Para no repetir la bendición de Yakov, propongo leerla de la siguiente forma. El agua es símbolo de renacimiento y recreación. Citar a los peces es reintroducir el concepto de reproducción. Ahora, cuando hablamos de reproducción no solo estamos hablando en un sentido cuantitativo – de la cantidad que somos (como el polvo y las estrellas) sino de la calidad que somos renovados por el agua.
Reproducirnos como los peces – es producirnos, producir mucha vivencias judías significativas. Los peces en el agua como símbolo de lo renovado, de re significar la vivencia para que siga reproduciéndose.
Que hagamos siempre más y mejor vida judía, que seamos dignos hijos de Yakov – nuestro patriarca que es Israel.
Shabat Shalom |
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