Múltiples significados para una misma raíz.
Una raíz para un árbol de significados. Un sitio para construir y resignificar.

Bait Jadash
Ianai Silberstein    Jueves, 19 de Agosto de 2010 14:36 Imprimir

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El pasado jueves 12 de agosto se llevó a cabo, en Bait Jadash de la NCI, una conferencia del Prof. Bernardo Sorj, organizado por la Corriente Judía Humanista Secular. La convocatoria de público fue importante. En particular, si tenemos en cuenta que se trata de un público que habitualmente no frecuenta un centro comunitario como Bait Jadash u otros. Fue una buena oportunidad para “ejercer” el pluralismo que se predica, oportunidad que no se repite muy a menudo. Es fácil predicarlo desde el púlpito o las páginas de una publicación, pero el verdadero ejercicio de la pluralidad se da en este tipo de acontecimientos. La NCI abrió sus puertas a judíos que buscan su vinculación al judaísmo desde otras inquietudes; o tal vez las mismas inquietudes que las de la mayoría de los judíos, pero asomándose a propuestas diferentes.
A tres semanas de Rosh Hahshana 5771 la mera idea de “asomarse” a lo judío merece reconocimiento. En estos días todos nos “asomamos” al judaísmo, contando los días, preparando los encuentros familiares, organizando nuestras agendas en función de estas festividades. Difícilmente tantos judíos organicen sus agendas en función de una fiesta judía como en esta época del año; en especial Iom Kipur; es excluyente. La expectativa anticipada se refleja en el afán de obtener los lugares para asistir a los servicios religiosos como una experiencia familiar e integral de la vida judía, la que procura ofrecer la NCI año a año. Seguramente no habría espacio que alcance para albergar a todos los que nos juntamos en torno a la liturgia en esos momentos culminantes del año.

¿Quiénes somos los que nos juntamos? ¿Acaso somos religiosos, creyentes? El sentimiento judío no es una cuestión de fe, sino de pertenencia. A tales efectos, la conferencia del Prof. Sorj es tan válida como los servicios religiosos. En estos últimos, para muchos, hay un valor agregado profundo y espiritual; pero en esencia, ambos son actos de reunión, reflexión, y búsqueda. En la mayoría de los servicios religiosos que se ofrecen en la ciudad de Montevideo la mayoría de los asistentes no rezan habitualmente, ni están “entrenados” para ello; sin embargo, asisten, escuchan, y son parte de un discurso, una narrativa, de los cuales quieren ser parte. No en vano el Prof. Sorj inició su ponencia haciendo un resumen de la historia judía, para recién luego proponer su visión del “la religión del Holocausto”; tema que merece comentarios, pero en otra instancia. Lo importante es resaltar que nos ubicamos como judíos en un contexto histórico, como parte de una narrativa. Hay quienes suman otra dimensión a su judaísmo, insertándose en un calendario. En esta época del año, todos miramos el calendario hebreo y nos regimos por él. Es un tiempo judaísmo intenso, en oposición a otros tiempos de judaísmo latente.

Como todas las denominaciones (derecha-izquierda, por ej), las del judaísmo sólo sirven para separar. Fueron creadas para designar procesos históricos o puntos de vista, para generar inclusión o exclusión. Son armas de doble filo: por un lado aclaran, ordenan una realidad compleja, mientras que por otro lado confunden la percepción de lo esencial. Sin duda hay un judaísmo ortodoxo, conservador, humanista, etc. Pero en última instancia lo que hay son judíos: personas inscriptas en un relato fundacional cuya repetición y reinterpretación alimenta su identidad. En muchos casos se viste en ropas rituales, en otras en propuestas intelectuales. Pero quienes asistimos a una u otra, a una y otra, somos los mismos judíos en nuestra permanente búsqueda por significados y relevancia.