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Jueves, 28 de Enero de 2010 14:40
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¿Qué ve uno cuando mira por la noche la luna? “Adán y Eva tomando mate” decían cuando éramos chicos, en referencia a las sombras de la superficie lunar. Pocas cosas hay tan hermosas como ver salir la luna llena y enorme desde el horizonte, y elevarse rápidamente reduciendo su tamaño y mutando su color frente a nuestros ojos; pocas cosas hay tan fascinantes como ver la luna en pleno día, esfumada sobre el firmamento celeste. La luna ha sido uno de los misterios más fascinantes de la humanidad, aun cuando el hombre supo caminar sobre ella. Todavía ejerce una fascinación especial. Por próxima, por influyente, por cíclica. Para manejar nuestro tiempo aquí sobre la tierra, miramos hacia el cielo, por encima de nuestra realidad. Controlar el tiempo, regido por los astros, es tal vez la mayor porfía del ser humano
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Estamos a mitad del mes de Shvat en el calendario hebreo, y la luna
este viernes aparecerá llena, completa. En el día 15 del mes celebramos
la festividad de Tu Bishvat, el “año nuevo de los árboles”. En el
hemisferio norte es invierno, y en este día debieran aparecer los
primeros nuevos brotes en los árboles: señales de vida, señales de
renovación. Tu Bishvat ha sido elegido como el día ecológico del
calendario hebreo, más allá que todas las festividades judías están, en
mayor o menor grado, relacionadas con los ciclos, con la naturaleza, y
con la la manera que el Hombre ha encontrado para “culturizarla”, la
agricultura. En este sentido, una celebración como esta nunca ha sido
más pertinente: baste escuchar el discurso del Estado de la Unión dado
esta semana por el Presidente Obama, donde los temas ecológicos
ocuparon un espacio central.
En este hemisferio sur estamos en verano. ¿Qué puede decirnos Tu
Bishvat a nosotros? Probablemente poco, porque además es una festividad
que pasa desapercibida, excepto para quienes asisten a una sinagoga.
Así como nos preguntábamos si el Shabat sale con nosotros de
vacaciones, ¿cuáles son los brotes simbólicos que debemos buscar en la
renovación del tiempo? Tu Bishvat “cae” en medio de las vacaciones en
este hemisferio. Las referencias, las rutinas, los tiempos, están
distorsionados; hasta el huso horario esta corrido para dominar un
recurso natural, la luz. Finalizando Enero, todavía queda un buen
trecho de verano por delante: días largos, playa, calor, y tiempos
acotados para las tareas de todos los días.
Reconocer Tu Bishvat en medio del verano bien podría ser recordar que todo tiene su tiempo, como dice el Eclesiastés: así como en el hemisferio norte, en medio del frio surgen pequeños y significativos brotes, que sin embargo no hacen una primavera, nosotros debiéramos intentar reconocer señales del tiempo que se avecina y ponernos a pensar en cómo transformar los brotes en flor. En medio de las vacaciones, reconocer, recordar, y actuar en función de un tiempo que no se detiene nunca. Por más que lo intentamos, nosotros no podemos detenerlo. Es muy sano detenernos nosotros mismos; hacer la pausa, descansar, desarticular los tiempos de nuestra rutina. Pero si miramos por un momento el calendario hebreo, aunque estemos en la estación equivocada, hay una señal puesta allí para recordarnos que en poco tiempo todo volverá normalizarse. Aun en medio del tiempo de ocio, es tiempo de ponerse a pensar en nuestros tiempos creativos. |
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