Rab. Ariel Kleiner
Viernes, 20 de Enero de 2012 17:33
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5772 Vaera “Vetaer liveinu Leovdaja BeEmet” – leemos en la Amida: “purifica nuestros corazones para que podamos servirte con sinceridad En el imaginario social el corazón, más allá de ser el músculo que nos permite la vida, es el lugar donde se alojan los sentimientos y las emociones. Se dice que vivimos en una época de crisis de valores.
Esta afirmación es muy grande y no se entiende. Es como que una persona diga que no le gusta la lectura. Deberíamos preguntarle qué le gusta, le motiva y le entusiasma y seguramente estará interesada en leer un buen libro sobre su lista de temas favoritos. La pregunta es válida para todos los que vivimos en estos tiempos. ¿Qué nos gusta? ¿Qué disfrutamos? ¿Qué nos moviliza? ¿Por qué causas estamos dispuestos a brindar de nuestro tiempo y esfuerzo? ¿Qué nos conmueve? ¿Qué nos molesta? ¿A quién admiramos?
En la parasha de esta semana leemos sobre las primeras siete plagas con las que Dios golpeo a Egipto. Antes de comenzar el relato el texto nos dice que Dios endureció el corazón del Faraón.
El Rabino Felipe Goodman, de Las Vegas compartió la siguiente reflexión “hemos invertido siglos intentando comprender por qué motivo Dios endureció el corazón del Faraón. Una respuesta podría ser INDIFERENCIA…. Se los ojos de los que no pueden ver, la boca de los que no pueden hablar, transfórmate en una bendición viviente y tu corazón jamás se endurecerá” |
¿Con qué causas estamos comprometidos? ¿Con cuales aún no estamos y nos gustaría estarlo? Si bien en el judaísmo tenemos el momento de los Iamim Noraim para pensarnos, es cierto que en esta época del año en estas latitudes aprovechamos para planificar las actividades que haremos en este año gregoriano.
Que podamos sacar la indiferencia de nosotros para que nuestro corazón no se endurezca y así poder Servir con sinceridad. |
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