Rab. Ariel Kleiner
Lunes, 28 de Diciembre de 2009 12:59
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GoSheN el lugar de VaIGaSh, el lugar del encuentro
Durante esta semana seguimos con atención las noticias que llegaban desde el Vaticano respecto a los pasos que se da para honrar a Pio XII, quien fuera el papa durante la Shoa.
Hay temas que son internos a cada grupo.
Querer resaltar las “virtudes heroicas” de una persona y afirmar que fue más devoto que el promedio es un asunto interno a la Iglesia, y las personas que vivimos de acuerdo a otra forma de vida no debiéramos entrometernos en temas que no nos corresponden.
Ahora bien, también es cierto que hay asuntos que hieren sensibilidades, que más allá de la razón, la emoción está presente y va por otro lado.
Cuando hablamos de los hechos de la Shoa, vienen a nuestra mente imágenes, de la historia que cargamos sobre los hombros, aquella que escuchamos de boca de un sobreviviente, aquella que escuchamos de un pariente cercano y que nos sentimos (como la noche del Seder de Pesaj) protagonistas de una historia que no presenciamos físicamente, pero que la vivimos, la llevamos y la cargamos.
Hay temas que son sensibles y cuando queremos entablar un dialogo sincero con un Otro tenemos que saber que a determinados asuntos hay que prestarle especial atención. Bajo ningún punto de vista soslayarlo, pero sí hablarlo teniendo presente la sensibilidad para poder ponerlo sobre la mesa de la forma adecuada.
En lo personal creo que lo que falto fue esa sensibilidad. Es probable que este mismo anuncio algunos años más adelante no hubiera causado tanta indignación. Como en toda relación cuando entendemos cómo es el prójimo nos sirve para poder ponernos en su lugar y poder ofrecer, brindar aquello que necesita para que mi accionar no sea tomado a mal. Sino que por medio de mi acción puedo demostrar que entiendo la sensibilidad que el tema en particular tiene, de esta forma podremos continuar dialogando, conociéndonos, entendiéndonos, que es en definitiva lo que importa, ayudar a construir espacios de dialogo.
Entiendo que la declaración del Vaticano hubiera llagado diferente si junto a esta llegaba el permiso para que los historiadores puedan hacerse de los archivos que ayudan a entender lo que paso, de esta forma el mensaje sería en dos direcciones, incluyendo la voluntad de destacar determinadas cualidades de una persona, como así también reconocer la sensibilidad que el tema tiene para los judíos que al permitir el acceso a los archivos se está reconociendo y es una acción clara que lo expresa.
La porción de la Tora que leemos esta semana VaiGaSh, tiene mucho para decirnos y enseñarnos cuando de diálogo entre hermanos se trata.
En esta Parasha estamos llegando al final de la historia de Iosef y sus hermanos.
Esta semana leemos de la Tora sobre Reencuentros: Reencuentro de Iosef con sus hermanos después que éstos lo habían arrojado a un pozo y lo habían vendido, llevándole a su padre Iakov la prenda que él le había regalado a su hijo Iosef mojada en sangre de un animal para decirle que su hijo había sido atacado por una fiera.
Después de años de no tener noticias, después de tiempos de no diálogo, de desencuentro. El Reencuentro. Primero el de los hermanos, luego el de Iosef con su padre. El relato es impresionante, el padre que daba por muerto a su hijo, se reencuentra, hubo un error… Pero la Tora no elige poner el foco ahí en los motivos, en el tiempo que paso, nadie pregunta, sino nos dice: Ahora que estamos juntos y reunidos comencemos a andar.
¿Recordamos la historia? A causa del hambre que invade en la tierra, Iosef invita a su padre y a sus hermanos para que se asienten por los siguientes cinco años (que serían de hambruna) en la Tierra de GoSheN.
De alguna forma podemos decir que el Reencuentro de los hermanos se produce en esta tierra. ¿Dónde es GoSheN exactamente?, no está claro, históricamente parece que hay más de un lugar llamado GoSheN, uno Egipto, otro en la tierra de Canan.
Quiero proponer que Eretz Goshen es el lugar adecuado para el VaIGaSh, para el encuentro. El hecho de que no esté claro dónde es el lugar, si hay uno o más lugares con este nombre, solo le suma mística y nos enseña que el lugar es en cualquier lugar. En palabras de Martin Buber, cualquier lugar es el lugar propicio para el encuentro. Así nos pone a nosotros en el desafío de que cada uno desde su lugar tiene que aportar para el dialogo. Porque GoShen es VaIGaSh, el lugar donde estamos, es El lugar del encuentro.
Quiera Dios que podamos en todo lugar encontrarnos, y Reencontrarnos con nuestros hermanos para que no haya más tiempos sin diálogos, que son tiempo perdido.
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