Múltiples significados para una misma raíz.
Una raíz para un árbol de significados. Un sitio para construir y resignificar.


Sergio Garfinkel

Homeopatías contra el miedo: gratitud, aportes y vitalidad

Primero que nada querría hacerles notar o que subrayemos juntos lo indisociable, mutua y recíprocamente ligado que está el modo en que nos vinculamos con el otro con el modo en que nos vinculamos con nosotros mismos. Lo vinculado que esta la relación de uno con uno mismo, con la que uno establece con un otro semejante y con un otro diferente. A lo largo de todo lo que les diré, voy a tratar de poner énfasis en la relación entre sí de los dos términos del título del panel.
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La risa no quita seriedad
Ines Weller    Jueves, 28 de Enero de 2010 16:15 Imprimir E-mail
Cuando mi hijo mayor, nacido en Israel, vio a los cuatro años el lugar que Israel ocupa en el globo terráqueo sentenció, con la sabiduria propia de los niños: "Israel es un país grande por dentro pero chico por fuera".

Modestia aparte, creo que es una definición gloriosa para un país tan peculiar. Sin embargo, hay momentos, como en esta hecatombe que azotó a Haití la semana pasada, que de pronto, Israel cambia sus dimensiones, cual si fuera el mismísimo Clart Kent convertiéndose en Superman. (Lamentablemente, las dimensiones de la tragedia de Haití le queda grande aún al mítico personaje de historieta).

La sensación de la metamorfósis de Israel, convertida de pulgarcito en gigante, es la que uno percibe de los Medios, que cual madre oronda, y con justificado orgullo, no se cansan de enaltecer el importante quehacer de la delegación nacional, que aterrizó hace un par de días en el literalmente desgarrado suelo haitiano. Efectivamente, la representación israelí se apuró a montar un hospital de emergencia, que ya socorrió a miles de damnificados.
Cuando miro las imágenes de los pocos (en relación a los muchos que la necesitan) beneficiados con esta bendita ayuda, las lágrimas fluyen con la misma naturalidad con la que me reí viendo en el programa de sátira televisiva "El Estado de la Nación", una especie de clip, con frases pronunciadas por conductores de noticieros, enunciando las proezas de la mencionada delegación. La edición de los fragmentos de noticias fue tal, que daba a entender, humorísticamente por supuesto, de que Israel es el único país que brinda tan vital ayuda, o que al menos eso es lo que intenta "vendernos" la tele.

La idea de reirse de uno mismo, obviamente, no es un invento, pero qué bien que viene de vez en cuando. Y qué bueno que se entienda, que la risa no quita ni seriedad ni responsabilidad. Sin ir más lejos, el mismísimo presidente, Don Shimón Peres, dijo a fines del 2009 –a raíz del lanzamiento de su propio canal en Youtube, en el que incluyó imágenes de cómicos israelíes imitándolo–"quien no sabe reirse de si mismo se pierde una de las viviencias más gratificantes que ofrece la vida".